Los datos que te envía tu proveedor de hosting: qué son y para qué sirven

Cuando contratas un servicio de almacenamiento y ejecución de aplicaciones en un servidor, lo que habitualmente conocemos con el nombre de “hosting”, el proveedor te proporciona unos datos, normalmente mediante una comunicación por e-mail. En este artículo te aclararemos cuáles son esos datos y su significado.

Evidentemente, la forma concreta de comunicar esos datos difiere dependiendo de cada proveedor. A continuación veremos la información más importante que necesitas para empezar a trabajar (por ejemplo, instalar el sistema de publicación de blogs WordPress) en un hosting compartido. Si el hosting es a través de un servidor dedicado, VPS o cloud hosting (en la nube), lo que viene a continuación puede sufrir variaciones.

Generalmente, al contratar un hosting compartido, tienes dos alternativas:

  • Registrar también el nombre de dominio. Esta opción no es recomendable, ya que es mejor tener separado, por flexibilidad y seguridad, ambos elementos en distintos proveedores.
  • Solo el hosting. Con esta opción necesitas apuntar el nombre de dominio hacia el servidor donde tienes alojado el blog.

Pero, en ambos casos, antes de empezar, debes asociar tu hosting a un dominio principal, aunque posteriormente, y si el proveedor lo admite, puedas dar de alta más dominios y realizar instalaciones de WordPress adicionales.

Dirección IP del servidor

La dirección IP del servidor es el identificativo único en Internet, correspondiente a la máquina física que vas a utilizar. Se trata de una ristra de dígitos, del tipo xxx.xxx.xxx.xxx.

Al final, lo normal es que a tu blog se acceda mediante un nombre de dominio (del estilo midominio.com) y ni tú ni tus visitantes vais a emplear directamente la dirección IP. Sin embargo, si vas a trasladar tu blog de un servidor a otro, una forma de hacerlo es preparar el nuevo entorno mientras que sigue funcionando el que vas a abandonar. Y, en ese caso, algunos proveedores permiten el acceso mediante la dirección IP. Eso facilitaría, por ejemplo, acceder al panel de administración de WordPress, en el nuevo servidor, sin utilizar el nombre de dominio (que todavía apunta al servidor antiguo). Otros proveedores proporcionan una URL temporal, que es posible utilizar hasta que dirijas el nombre de dominio al nuevo servidor.

Sobre qué es un dominio, cómo se registra y cuál es la forma de dirigirlo a tu blog, te invito a leer el artículo que publicamos, aquí en Weblog Magazine.

Datos FTP

Los datos de FTP te servirán para transferir y editar archivos de tu espacio de hosting, mediante cualquier aplicación preparada para ello, bien online o instalada en tu ordenador.

Tener habilitado el FTP es muy útil porque accedes a tu servidor sin utilizar el navegador y, en muchos casos, es más flexible. Por ejemplo, puedes modificar los permisos de un archivo o cambiar la configuración de WordPress, fácil y rápidamente. Para habilitar la actualización de themes y plugins en WordPress, desde su panel de administración, también debes conocer los datos de FTP.

Los datos de FTP se componen de:

  • Nombre del servidor FTP. El nombre del servidor puede coincidir con la dirección IP del servidor o ser del estilo “ftp.midominio.com” o, incluso, “midominio.com”. Naturalmente, hasta que no tienes conectado tu nombre de dominio con el servidor (ver apartado “Direccionamiento DNS”, más adelante), no puedes emplear nada más que un nombre de servidor FTP en forma de dirección IP.
  • Usuario y contraseña. Son tus credenciales para acceder por FTP al servidor.

Panel de control

El panel de control es la pieza fundamental para gestionar tu hosting porque proporciona, de forma ordenada y sencilla, todas las herramientas necesarias. El sistema más generalizado y fácil de utilizar, es CPanel.

Para acceder al panel de control necesitas conocer la URL, el usuario y la contraseña. Lo normal es que la URL sea del estilo “midominio.com/cpanel” pero también se suele facilitar una dirección temporal para poder acceder mientras todavía no se haya dirigido el nombre del dominio al servidor.

El panel de control, debe contener, al menos, las siguientes herramientas:

  • Administrador de archivos. Aunque el FTP es muy útil, disponer de una aplicación de gestión de archivos online, también es necesario porque, en algunos casos, es más rápido. Sin ir más lejos, la carga del software de WordPress es mejor hacerla subiendo el zip, y descomprimiendo éste desde el administrador de archivos del panel de control.
  • Creación de bases de datos mysql. Para instalar WordPress, manualmente, es preciso crear la base de datos mysql.
  • Gestión de bases de datos mysql con phpmyadmin. Una vez instalado WordPress, la herramienta phpmyadmin te facilitará la labor de optimización de la base de datos y recuperación de la misma en caso de desastre. También es útil en caso de traslado del blog de un servidor a otro, para restaurar la base de datos.
  • Gestión avanzada de DNS. El funcionamiento del direccionamiento DNS se puede configurar desde esta herramienta. Por ejemplo, si quieres que se acceda a tu blog con “www” o sin ella, en la URL, siempre y cuando el hosting no establezca por defecto dicha opción.
  • Instalación de WordPress. Si aprendes a llevarla a cabo, la instalación manual de WordPress no es nada complicada. Sin embargo, es útil disponer de un asistente con el fin de realizar la instalación mediante un clic.

Direccionamiento DNS

Este es un dato importante porque te permitirá diferenciar el registro del nombre del dominio de la contratación del hosting, algo fundamental si queremos evitar problemas a la hora de mover nuestro blog de servidor.

Lo que coloquialmente se denomina “las DNS” no son nada más que las direcciones IP por las que se llega a las máquinas que contienen nuestro blog. Suelen ser dos, aunque, en algunos casos, se proporcionan tres. La principal, normalmente coincide con la dirección IP del servidor (el dato visto anteriormente). Sin embargo, lo que suelen admitir casi todos los proveedores del servicio de registro de dominios, son los denominados “name server” (servidor de nombre): una especie de nombre de dominio correspondiente a cada una de las direcciones IP.

En algunos proveedores de registro de dominio (donde debes realizar la dirección hacia el servidor que aloja el blog) se requiere configurar tanto el valor del “name server” como el de su dirección IP correspondiente. Por ello, debes solicitar ambos, ya que lo habitual es que se te envíe solo los “name server”. Existen Webs que te informan de las direcciones IP de un determinado “name server” pero es preferible que sea tu proveedor de hosting quien te aporte dicha información.

Pymes y gobierno impulsarán el cloud en México

Las proyecciones de crecimiento y adopción tecnológica de las micro, pequeñas y medianas empresas en México, aunadas a las intenciones del gobierno por colocar a las tecnologías de la información como un eje en las políticas públicas, impulsarán el crecimiento de las tecnologías de cómputo en la nube en el país.

En esto coinciden la empresa tecnológica IBM y la firma de análisis The Competitive Intelligence Unit (The CIU). Ambas entidades observan además una mayor disposición para adoptar  nuevastecnologías a nivel empresarial y gubernamental.

“El motor de cambio hacia la nube son las Pymes, aunque las grandes empresas van a seguir entrando (a la adopción del cómputo en la nube)”, dijo Arturo Blanco, líder de Servicios de Cloud Computing de IBM México, durante una mesa de diálogo con medios de comunicación.

Las proyecciones son optimistas, de acuerdo con Ernesto Piedras, director general de The CIU.

Se espera que al final del sexenio existan al menos 5 millones de unidades económicas, desde las 4.4 millones de unidades que existen actualmente, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía a Informática (INEGI). De ellas, el 94.6% son micro empresas, 5.1% son pequeñas y medianas empresas y el resto son grandes corporativos.

Del universo total de Pymes, por lo menos el 30% es susceptible de adoptar tecnologías del cómputo en la nube en el corto plazo, de acuerdo con una encuesta realizada por The CIU, y alrededor de 243,000 microempresas que son usuarias intensivas de tecnologías de la información y comunicación.

“En donde viene una oleada de penetración es en las pequeñas, medianas y microempresas (…) Hemos encontrado cerca de un cuarto de millón de unidades económicas micro que llamamos de alto poder como casas de cambio, bufets de abogados, consultorías o despachos que tienen muchas necesidades de operación que dependen de la conectividad”, explicó.

Un estudio elaborado por el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO) el año pasado calcula que una migración de las infraestructuras de tecnología al modelo cloud computing generaría ahorros económicos equivalentes a 0.31% del PIB nacional, de los cuales 0.23% corresponde al ahorro en el sector privado y 0.08% al ahorro en el sector público.

“Las TIC (tecnologías de la información y comunicación) dejaron de ser un elemento de lujo a ser una necesidad tangible pues si no lo tengo, me estoy perdiendo de mucho”, agregó Piedras.

GOBIERNO CONSOLIDARÁ ECOSISTEMA CLOUD

La implementación de las tecnologías de la información y comunicación en dependencias gubernamentales como salud, o la implementación del gobierno electrónico a niveles estatal y municipal, será un factor que impulsará también la adopción de estas tecnologías en el país.

“Cuando el gobierno adopte cada vez más esta tecnología, se va a romper el miedo al cómputo en la nube. Se deberá trabajar en conjunto con el gobierno y la industria de TI en general para crear estos modelos para integrar a la Pyme en nuestros desarrollos y que puedan montarse lo más rápido posible”, consideró Arturo Blanco, de IBM México.

De acuerdo con las cifras ofrecidas por Ernesto Piedras, de The CIU, alrededor del 32% de los servicios del gobierno federal ya están bajo el esquema de cómputo en la nube.

“Es un rompecabezas. Ya están ahí las piezas. Ahora tenemos que armarlas. Hace 10 años el discurso era que nos faltaban piezas, pero ahora las empresas ya tienen diferentes grados de convencimiento, la tecnología y el expertise ya están ahí. Y también la parte económica porque para una micro, mediana o grande ya es eficiente económicamente”, agregó.

julio.sanchez@eleconomista.mx